lunes, 20 de octubre de 2008

CARTA DE MI HERMANO DESDE TIERRAS LEJANAS



"La vida se ha convertido en un proceso de descubrimiento creativo, donde los conflictos o problemas desaparecen o no se les da importancia, ya que la experiencia de la existencia se ha convertido en algo por fin más sustancial y verdadero que el simple hecho de estar soñando, y haciendo planes o dependiendo de una personalidad o ego ilusorio y frustrante. El descubrimiento de esta nueva vida es un proceso de aprendizaje; los sufies dicen que al menos una vez en la vida se te presentara un abismo que debes saltar desconociendo qué habrá más allá, pero la mayoría de la gente no reconoce ese momento estando atento a otras cosas insustanciales, y muchos de los que reconocen ese momento le tienen miedo y no saltan; pero este dicho dice que aquellos que se atrevan a saltarlo descubrirán maravillados que no había tanta distancia entre esa vida de no existencia del pasado y la verdadera vida de la existencia en lo esencial. Después no debes hacer más que disfrutar de la "Baraka" y dejarte llevar porque sabes que todas las fuerzas se alían para que todo te lleve a tu destino, rodeado de buenos amigos, belleza y renovación día a día, creando tu mismo tu propia película en la que eres el protagonista. Toda esta nueva vida se va desplegando adquiriendo nuevas dimensiones y expandiéndose dándote la oportunidad de crecer con ella como si fueras un niño renacido; lo que se necesite se te da. Ahora a estas alturas ya no es una intuición, en ese aprendizaje y crecimiento se llega a un punto en que esa intuición del principio desaparece y deja paso a un "ahora se que es verdad", que hay algo más que te llama a vivir la vida desde lo más profundo de tus insatisfacciones con mayor verdad y plenitud, eliminando, o mejor dicho, sustituyendo la vieja piel por una nueva y maravillosa sensación de libertad y vida como nunca antes podía imaginar que existiera. La vida deja de ser una existencia de conflictos y frustración, de deseo de éxito y de miedo al fracaso, más que ninguna otra cosa se convierte en un proceso creativo, donde tú la creas a cada instante y la renuevas en el presente más absoluto. Hay un flujo constante de entendimiento, penetración, conocimiento y estados del ser como no te puedes llegar a imaginar, bueno como no os podéis llegar a imaginar; surgiendo nuevas dimensiones, nuevas formas de experiencia y percepción; el proceso creativo y de expansión nunca termina; esa es la magia de la vida de la real y pura vida para lo que estamos aquí. Todo lo demás simplemente es humo. Lo vi en Varanasi y lo comprendí de forma mágica, en las noches que decidí no dormir e ir solo a vivir la cremaciones, sin turistas, de forma mas íntima; me di cuenta de que si no se arriesga, simplemente la vida y esa dimensión de belleza y plenitud que te regala se pierde. Cuando viajas todo es una nueva aventura,el tren y sus gentes, compartiendo fruta y comida, el día en que en Hong Kong cogí un ferry y me fui al otro lado que llaman "La Isla", recorriendo zonas comerciales que antes hubiera estado todo el rato juzgando o no me gustarían y sin embargo disfrute muchísimo. Los tres días aquí en la frontera,es siempre una nueva aventura y una vida renovada de instante en instante; el pasado, incluso el más reciente, debe morir para que la mente se encuentre fresca y renovada y adquiera mas experiencias, y se llene de más plenitud."

Fco. Javier Calzada López

viernes, 10 de octubre de 2008

ALEKSANDR PETROV

















Petrov was born in the village of Prechistoye (Yaroslavl Oblast) and lives in Yaroslavl.He studied art at VGIK (state institute of cinema and TV). He was a disciple of Yuriy Norshteyn at the Advanced School for screenwriters and directors (Moscow).After making his first films in Russia, in Canada he adapted the novel The Old Man and the Sea, resulting in a 20-minute animated short — the first large-format animated film ever made.

Technically impressive, the film is made entirely in pastel oil paintings on glass, a technique mastered by only a handful of animators in the world. By using his fingertips instead of a paintbrush on different glass sheets positioned on multiple levels, each covered with slow-drying oil paints, he was able to add depth to his paintings. After photographing each frame painted on the glass sheets, which was four times larger than the usual A4-sized canvas, he had to slightly modify the painting for the next frame and so on.

It took Aleksandr Petrov over two years, from March 1997 through April 1999, to paint each of the 29,000+ frames. For the shooting of the frames a special adapted motion-control camera system was built, probably the most precise computerized animation stand ever made. On this an IMAX camera was mounted, and a video-assist camera was then attached to the IMAX camera. The film was highly acclaimed, receiving the Academy Award for Animated Short Film and Grand Prix at the Annecy International Animated Film Festival.After this, Aleksandr Petrov has maintained a close relationship with Pascal Blais Studio in Canada, which helped fund The Old Man and the Sea, where he works on commercials.He returned to Yaroslavl in Russia to work on his latest film, My Love, which was finished in spring 2006 after three years' work and had its premiere at the Hiroshima International Animation Festival on August 27, where it won the Audience Prize and the Special International Jury Prize.

On March 17, 2007, My Love will be theatrically released at the Cinema Angelika in Shibuya, (Japan) by Studio Ghibli, as the first release of the "Ghibli Museum Library" (theatrical and DVD releases of Western animated films in Japan). Petrov's style from the late 1980s onward can be characterized as a type of Romantic realism. People, animals and landscapes are painted and animated in a very realistic fashion, but there are many sections in his films where Petrov attempts to depict a character's inner thoughts and dreams. In The Old Man and the Sea, for example, the fisherman dreams that he and the marlin are brothers swimming through the sea and the sky. In My Love, the main character's illness is represented by showing him being buried beneath freshly-fallen snow on a dark night.


lunes, 29 de septiembre de 2008

FRASES DE LEON TOLSTOY



El que ha conocido sólo a su mujer y la ha amado, sabe más de mujeres que el que ha conocido mil.



Mi felicidad consiste en que sé apreciar lo que tengo y no deseo con exceso lo que no tengo.


A un gran corazón, ninguna ingratitud lo cierra, ninguna indiferencia lo cansa.

El secreto de la felicidad no es hacer siempre lo que se quiere sino querer siempre lo que se hace.

La razón no me ha enseñado nada. Todo lo que yo sé me ha sido dado por el corazón.

El matrimonio es una barca que lleva a dos personas por un mar tormentoso; si uno de los dos hace algún movimiento brusco, la barca se hunde.

Es más fácil escribir diez volúmenes de principios filosóficos que poner en práctica uno solo de sus principios.

El verdadero amor supone siempre la renuncia a la propia comodidad personal.


No hay más que una manera de ser feliz: vivir para los demás.

No se vive sin la fe. La fe es el conocimiento del significado de la vida humana. La fe es la fuerza de la vida. Si el hombre vive es porque cree en algo.

Antes de dar al pueblo sacerdotes, soldados y maestros, sería oportuno saber si no se está muriendo de hambre.

Dios existe; pero no tiene ninguna prisa en hacerlo saber.

El dinero es una nueva forma de esclavitud, que sólo se distingue de la antigua por el hecho de que es impersonal, de que no existe una relación humana entre amo y esclavo.

Los hijos son tormento, y no otra cosa.

Hay quien cruza el bosque y sólo ve leña para el fuego.

Toda reforma impuesta por la violencia no corregirá nada el mal: el buen juicio no necesita de la violencia.

La vida consiste en la comprensión de la verdad. La muerte no es más que un cambio de misión.

Es más fácil hacer leyes que gobernar.

El único sentido de esta vida consiste en ayudar a establecer el reino de Dios.

El niño reconoce a la madre por la sonrisa.

No hagáis el mal y no existirá.

Si no se tomara la vida como una misión, dejaría de ser vida para convertirse en infierno.

Mi silencio les estorba.

Yo era como botella al revés cuya agua no puede salir porque la botella está demasiado llena.

La vida pasa y el ser, como la bellota, como el niño, o a veces como el adulto, no advierte ese movimiento, ni lo impulsa ni lo estorba.

Es valiente el que teme lo que debe temerse, y no teme lo que no debe temerse.

El arte es uno de los medios de comunicación entre los hombres.

Sucede a veces que se discute porque no se llega a comprender lo que pretende demostrar nuestro interlocutor.

domingo, 28 de septiembre de 2008

SIGUR ROS



















Sigur Rós es un grupo islandés de post-rock, con elementos de shoegazing y minimalismo. El nombre es islandés; se pronuncia ['sɪɣʏr rous'] en el Alfabeto Fonético Internacional y signífica "rosa de victoria".Jón Þór Birgisson (Jónsi), Georg Hólm y Ágúst Ævar Gunnarsson formaron el grupo en Reykjavík, Islandia, en agosto de 1994. El nombre del grupo fue tomado de la hermana menor de Jónsi, llamada Sigurrós, la cual nació el mismo día. El grupo pronto ganó un contrato con la discográfica local, Bad Taste. En 1997, lanzaron Von (Esperanza) y en 1998 la colección de remezclas Von brigði (Vonbrigði significa en islandés "decepción", pero Von brigði significa "alteración de la esperanza"). En inglés, el álbum Von brigði es conocido usualmente por su nombre alternativo, "Recycle Bin", que significa Papelera de reciclaje.)

El reconocimiento internacional llegó en 1999 con el lanzamiento de Ágætis byrjun (Un buen comienzo), para lo cual el grupo integró a Kjartan Sveinsson.

En 2002, el anticipado álbum ( ) fue lanzado. Todas sus canciones fueron publicadas sin título, siendo posteriormente publicados sus nombres en el sitio web oficial. Todas las canciones son cantadas completamente en un lenguaje fonético improvisado llamado vonlenska (de von, 'esperanza' e íslenska, 'islandés'), creado por Jón Þór Birgisson, que integra sonidos del idioma islandés. La razón es que el oyente debe interpretar su propio significado de las letras, las cuales puede escribir en las páginas blancas que trae el libreto del álbum.

En octubre de 2003, Sigur Rós junto con Radiohead compusieron música para la pieza de danza de Merce Cunningham, llamada Split Sides; las tres canciones de Sigur Rós fueron llamadas Ba Ba/Ti Ki/Di Do y fueron lanzadas en marzo de 2004. En octubre de 2004, el primer álbum de 1997, Von fue puesto finalmente en venta en Estados Unidos y el Reino Unido. Su último álbum, Takk... (Gracias...), fue lanzado el 3 de septiembre de 2005, con la descarga legal de su primer sencillo, Glósóli, publicado el 15 de agosto. Para los fanáticos de norteamérica, Sæglópur fue puesta a disposición para su descarga el 16 de agosto. Hoppípolla, el segundo sencillo oficial de Takk..., fue lanzado el 28 de noviembre junto con una nueva remezcla de estudio de Hafssól, una canción que fue previamente lanzada por la banda en el primer álbum de 1997, Von. a finales del 2005 lanzaron el EP de Sæglópur, el cual incluye dos cd el primero con tres temas nuevos y el segundo con tres videos. El grupo también ha escrito el libreto del video musical Sæglópur, que fue dirigido por ellos.

En 2007 publicaron el álbum de estudio "Hvarf-Heim" (2007).

Más recientemente, el 23 de junio de 2008, se ha puesto a la venta el último álbum de estudio de la banda llamado "Með suð í eyrum við spilum endalaust", que traducido al español sería "Con un zumbido en los oídos tocamos eternamente". Su nuevo video del tema Gobbledigook ya se puede ver en los canales de música o en la propia página de Sigur rós, donde también se puede descargar gratuitamente la canción.

Sigur Rós ha vendido cerca de dos millones de álbumes alrededor del mundo.


sábado, 27 de septiembre de 2008

PREM JOSHUA


About Prem Joshua

Born in Germany to a musical family, Joshua began learning the flute at the age of five, becoming a fine flautist while still a child. As a teenager he was soon performing in various Rock, Jazz and Fusion bands as a flute and saxophone player, always searching for new ways of expressing and expanding his music. However, a musical “discontent”, combined with his search for the spiritual, pulled him, perhaps inevitably, towards India - her culture and her music.

He remembers vividly hearing Indian music for the first time, age 16 - a crackly vinyl record of a sitar performance by Ravi Shankar: “I had never heard anything like this before,” Joshua recalls. “It was beyond my musical grasp and experience but was something of such immense beauty and depth. It felt unfamiliar and mysterious - yet at the same time like a remembrance of something I knew very well.”

This experience changed his way of perceiving music completely. Thus it was, that in the late seventies, at the age of 18, he left school, home, ended all his career plans, and traveled instead overland from Europe to India - following the irresistible pull that the East had now cast over him.

On his subsequent overland trips eastward he traveled extensively throughout countries such as Greece, Turkey, Iran, Afghanistan and Pakistan. And in each place he became deeply involved with the indigenous folk music he found there, playing live with and learning from, local musicians everywhere. “I loved the roots of this music and felt an immediate connection; something that I had missed so much in Central European music,” he recalls.

When he finally reached India he had a sensation of knowing it; it felt like coming home! Along with the feeling of familiarity there seemed to be an inexplicable vibe of “at-ease-ness” in this country of mysteries, contradictions, colors and smells.

And this coming home to India was only the beginning of a much more all-encompassing journey… for on his travels he came across the enlightened mystic, Osho. In the presence of this man with a long white beard, eyes as deep as the ocean and a crazy sense of humor, Joshua came in touch with an altogether different kind of music; the art of the “inner music”… silence. While diving deep into this new world of ‘silence’ Joshua also found the time to learn Indian music from one of India's finest teachers, sitar maestro Ustad Usman Khan. Years later after many years of study in India, in the early nineties when Osho had left his body, Joshua returned to the West. He and his music had totally changed - it was time to share the overflow within… and time for his music to really blossom.

To date he has released 14 albums under his name and played on countless studio recordings. He has traveled the world numerous times and plays to an ever increasing number of music lovers, inspiring them with a musical message that reaches beyond the borders of tradition, politics, religion and belief.

ARTÍCULO DE EDUARDO GALEANO. "EL IMPERIO DEL CONSUMO"


La explosión del consumo en el mundo actual mete más ruido que todas las guerras y arma más alboroto que todos los carnavales. Como dice un viejo proverbio turco, quien bebe a cuenta, se emborracha el doble.

La parranda aturde y nubla la mirada; esta gran borrachera universal parece no tener límites en el tiempo ni en el espacio. Pero la cultura de consumo suena mucho, como el tambor, porque está vacía; y a la hora de la verdad, cuando el estrépito cesa y se acaba la fiesta, el borracho despierta, solo, acompañado por su sombra y por los platos rotos que debe pagar.La expansión de la demanda choca con las fronteras que le impone el mismo sistema que la genera. El sistema necesita mercados cada vez más abiertos y más amplios, como los pulmones necesitan el aire, y a la vez necesita que anden por los suelos, como andan, los precios de las materias primas y de la fuerza humana de trabajo. El sistema habla en nombre de todos, a todos dirige sus imperiosas órdenes de consumo, entre todos difunde la fiebre compradora; pero ni modo: para casi todos esta aventura comienza y termina en la pantalla del televisor. La mayoría, que se endeuda para tener cosas, termina teniendo nada más que deudas para pagar deudas que generan nuevas deudas, y acaba consumiendo fantasías que a veces materializa delinquiendo.

El derecho al derroche, privilegio de pocos, dice ser la libertad de todos. Dime cuánto consumes y te diré cuánto vales. Esta civilización no deja dormir a las flores, ni a las gallinas, ni a la gente. En los invernaderos, las flores están sometidas a luz continua, para que crezcan más rápido. En la fábricas de huevos, las gallinas también tienen prohibida la noche. Y la gente está condenada al insomnio, por la ansiedad de comprar y la angustia de pagar. Este modo de vida no es muy bueno para la gente, pero es muy bueno para la industria farmacéutica.

EEUU consume la mitad de los sedantes, ansiolíticos y demás drogas químicas que se venden legalmente en el mundo, y más de la mitad de las drogas prohibidas que se venden ilegalmente, lo que no es moco de pavo si se tiene en cuenta que EEUU apenas suma el cinco por ciento de la población mundial.

«Gente infeliz, la que vive comparándose», lamenta una mujer en el barrio del Buceo, en Montevideo. El dolor de ya no ser, que otrora cantara el tango, ha dejado paso a la vergüenza de no tener. Un hombre pobre es un pobre hombre. «Cuando no tenés nada, pensás que no valés nada», dice un muchacho en el barrio Villa Fiorito, de Buenos Aires. Y otro comprueba, en la ciudad dominicana de San Francisco de Macorís: «Mis hermanos trabajan para las marcas. Viven comprando etiquetas, y viven sudando la gota gorda para pagar las cuotas».

Invisible violencia del mercado: la diversidad es enemiga de la rentabilidad, y la uniformidad manda. La producción en serie, en escala gigantesca, impone en todas partes sus obligatorias pautas de consumo. Esta dictadura de la uniformización obligatoria es más devastadora que cualquier dictadura del partido único: impone, en el mundo entero, un modo de vida que reproduce a los seres humanos como fotocopias del consumidor ejemplar.

El consumidor ejemplar es el hombre quieto. Esta civilización, que confunde la cantidad con la calidad, confunde la gordura con la buena alimentación. Según la revista científica The Lancet, en la última década la «obesidad severa» ha crecido casi un 30 % entre la población joven de los países más desarrollados. Entre los niños norteamericanos, la obesidad aumentó en un 40% en los últimos dieciséis años, según la investigación reciente del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Colorado. El país que inventó las comidas y bebidas light, los diet food y los alimentos fat free, tiene la mayor cantidad de gordos del mundo. El consumidor ejemplar sólo se baja del automóvil para trabajar y para mirar televisión. Sentado ante la pantalla chica, pasa cuatro horas diarias devorando comida de plástico.

Triunfa la basura disfrazada de comida: esta industria está conquistando los paladares del mundo y está haciendo trizas las tradiciones de la cocina local. Las costumbres del buen comer, que vienen de lejos, tienen, en algunos países, miles de años de refinamiento y diversidad, y son un patrimonio colectivo que de alguna manera está en los fogones de todos y no sólo en la mesa de los ricos. Esas tradiciones, esas señas de identidad cultural, esas fiestas de la vida, están siendo apabulladas, de manera fulminante, por la imposición del saber químico y único: la globalización de la hamburguesa, la dictadura de la fast food. La plastificación de la comida en escala mundial, obra de McDonald's, Burger King y otras fábricas, viola exitosamente el derecho a la autodeterminación de la cocina: sagrado derecho, porque en la boca tiene el alma una de sus puertas.

El campeonato mundial de fútbol del 98 nos confirmó, entre otras cosas, que la tarjeta MasterCard tonifica los músculos, que la Coca-Cola brinda eterna juventud y que el menú de McDonald's no puede faltar en la barriga de un buen atleta. El inmenso ejército de McDonald's dispara hamburguesas a las bocas de los niños y de los adultos en el planeta entero. El doble arco de esa M sirvió de estandarte, durante la reciente conquista de los países del Este de Europa. Las colas ante el McDonald's de Moscú, inaugurado en 1990 con bombos y platillos, simbolizaron la victoria de Occidente con tanta elocuencia como el desmoronamiento del Muro de Berlín.

Un signo de los tiempos: esta empresa, que encarna las virtudes del mundo libre, niega a sus empleados la libertad de afiliarse a ningún sindicato. McDonald's viola, así, un derecho legalmente consagrado en los muchos países donde opera. En 1997, algunos trabajadores, miembros de eso que la empresa llama la Macfamilia, intentaron sindicalizarse en un restorán de Montreal en Canadá: el restorán cerró. Pero en el 98, otros empleados de McDonald's, en una pequeña ciudad cercana a Vancouver, lograron esa conquista, digna de la Guía Guinness.

Las masas consumidoras reciben órdenes en un idioma universal: la publicidad ha logrado lo que el esperanto quiso y no pudo. Cualquiera entiende, en cualquier lugar, los mensajes que el televisor transmite. En el último cuarto de siglo, los gastos de publicidad se han duplicado en el mundo. Gracias a ellos, los niños pobres toman cada vez más Coca-Cola y cada vez menos leche, y el tiempo de ocio se va haciendo tiempo de consumo obligatorio. Tiempo libre, tiempo prisionero: las casas muy pobres no tienen cama, pero tienen televisor, y el televisor tiene la palabra. Comprado a plazos, ese animalito prueba la vocación democrática del progreso: a nadie escucha, pero habla para todos. Pobres y ricos conocen, así, las virtudes de los automóviles último modelo, y pobres y ricos se enteran de las ventajosas tasas de interés que tal o cual banco ofrece.

Los expertos saben convertir a las mercancías en mágicos conjuntos contra la soledad. Las cosas tienen atributos humanos: acarician, acompañan, comprenden, ayudan, el perfume te besa y el auto es el amigo que nunca falla. La cultura del consumo ha hecho de la soledad el más lucrativo de los mercados. Los agujeros del pecho se llenan atiborrándolos de cosas, o soñando con hacerlo. Y las cosas no solamente pueden abrazar: ellas también pueden ser símbolos de ascenso social, salvoconductos para atravesar las aduanas de la sociedad de clases, llaves que abren las puertas prohibidas. Cuanto más exclusivas, mejor: las cosas te eligen y te salvan del anonimato multitudinario. La publicidad no informa sobre el producto que vende, o rara vez lo hace. Eso es lo de menos. Su función primordial consiste en compensar frustraciones y alimentar fantasías: ¿En quién quiere usted convertirse comprando esta loción de afeitar?

El criminólogo Anthony Platt ha observado que los delitos de la calle no son solamente fruto de la pobreza extrema. También son fruto de la ética individualista. La obsesión social del éxito, dice Platt, incide decisivamente sobre la apropiación ilegal de las cosas. Yo siempre he escuchado decir que el dinero no produce la felicidad; pero cualquier televidente pobre tiene motivos de sobra para creer que el dinero produce algo tan parecido, que la diferencia es asunto de especialistas.

Según el historiador Eric Hobsbawm, el siglo XX puso fin a siete mil años de vida humana centrada en la agricultura desde que aparecieron los primeros cultivos, a fines del paleolítico. La población mundial se urbaniza, los campesinos se hacen ciudadanos. En América Latina tenemos campos sin nadie y enormes hormigueros urbanos: las mayores ciudades del mundo, y las más injustas. Expulsados por la agricultura moderna de exportación, y por la erosión de sus tierras, los campesinos invaden los suburbios. Ellos creen que Dios está en todas partes, pero por experiencia saben que atiende en las grandes urbes. Las ciudades prometen trabajo, prosperidad, un porvenir para los hijos. En los campos, los esperadores miran pasar la vida, y mueren bostezando; en las ciudades, la vida ocurre, y llama. Hacinados en tugurios, lo primero que descubren los recién llegados es que el trabajo falta y los brazos sobran, que nada es gratis y que los más caros artículos de lujo son el aire y el silencio.

Mientras nacía el siglo XIV, fray Giordano da Rivalto pronunció en Florencia un elogio de las ciudades. Dijo que las ciudades crecían «porque la gente tiene el gusto de juntarse». Juntarse, encontrarse. Ahora, ¿quién se encuentra con quién? ¿Se encuentra la esperanza con la realidad? El deseo, ¿se encuentra con el mundo? Y la gente, ¿se encuentra con la gente? Si las relaciones humanas han sido reducidas a relaciones entre cosas, ¿cuánta gente se encuentra con las cosas?

El mundo entero tiende a convertirse en una gran pantalla de televisión, donde las cosas se miran pero no se tocan. Las mercancías en oferta invaden y privatizan los espacios públicos. Las estaciones de autobuses y de trenes, que hasta hace poco eran espacios de encuentro entre personas, se están convirtiendo ahora en espacios de exhibición comercial.

El shopping center, o shopping mall, vidriera de todas las vidrieras, impone su presencia avasallante. Las multitudes acuden, en peregrinación, a este templo mayor de las misas del consumo. La mayoría de los devotos contempla, en éxtasis, las cosas que sus bolsillos no pueden pagar, mientras la minoría compradora se somete al bombardeo de la oferta incesante y extenuante. El gentío, que sube y baja por las escaleras mecánicas, viaja por el mundo: los maniquíes visten como en Milán o París y las máquinas suenan como en Chicago, y para ver y oír no es preciso pagar pasaje. Los turistas venidos de los pueblos del interior, o de las ciudades que aún no han merecido estas bendiciones de la felicidad moderna, posan para la foto, al pie de las marcas internacionales más famosas, como antes posaban al pie de la estatua del prócer en la plaza. Beatriz Solano ha observado que los habitantes de los barrios suburbanos acuden al center, al shopping center, como antes acudían al centro. El tradicional paseo del fin de semana al centro de la ciudad, tiende a ser sustituido por la excursión a estos centros urbanos. Lavados y planchados y peinados, vestidos con sus mejores galas, los visitantes vienen a una fiesta donde no son convidados, pero pueden ser mirones. Familias enteras emprenden el viaje en la cápsula espacial que recorre el universo del consumo, donde la estética del mercado ha diseñado un paisaje alucinante de modelos, marcas y etiquetas.

La cultura del consumo, cultura de lo efímero, condena todo al desuso mediático. Todo cambia al ritmo vertiginoso de la moda, puesta al servicio de la necesidad de vender. Las cosas envejecen en un parpadeo, para ser reemplazadas por otras cosas de vida fugaz. Hoy que lo único que permanece es la inseguridad, las mercancías, fabricadas para no durar, resultan tan volátiles como el capital que las financia y el trabajo que las genera. El dinero vuela a la velocidad de la luz: ayer estaba allá, hoy está aquí, mañana quién sabe, y todo trabajador es un desempleado en potencia. Paradójicamente, los shoppings centers, reinos de la fugacidad, ofrecen la más exitosa ilusión de seguridad. Ellos resisten fuera del tiempo, sin edad y sin raíz, sin noche y sin día y sin memoria, y existen fuera del espacio, más allá de las turbulencias de la peligrosa realidad del mundo.

Los dueños del mundo usan al mundo como si fuera descartable: una mercancía de vida efímera, que se agota como se agotan, a poco de nacer, las imágenes que dispara la ametralladora de la televisión y las modas y los ídolos que la publicidad lanza, sin tregua, al mercado. Pero, ¿a qué otro mundo vamos a mudarnos? ¿Estamos todos obligados a creernos el cuento de que Dios ha vendido el planeta a unas cuantas empresas, porque estando de mal humor decidió privatizar el universo? La sociedad de consumo es una trampa cazabobos. Los que tienen la manija simulan ignorarlo, pero cualquiera que tenga ojos en la cara puede ver que la gran mayoría de la gente consume poco, poquito y nada necesariamente, para garantizar la existencia de la poca naturaleza que nos queda. La injusticia social no es un error a corregir, ni un defecto a superar: es una necesidad esencial. No hay naturaleza capaz de alimentar a un shopping center del tamaño del planeta.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

GLOBALIZACIÓN Y ANTIGLOBALIZACIÓN



La globalización es un proceso fundamentalmente económico que consiste en la creciente integración de las distintas economías nacionales en una única economía de mercado mundial.[1] [2]

La globalización muchas veces se la relaciona al neoliberalismo encarnado en los organismos internacionales públicos como OMC, FMI y BM; modelo rechazado por los grupos altermundistas, entre otros. Sin embargo, se alega, la globalización, o lo que se entienda por ella, es un proceso autónomo o un orden espontáneo que no depende de la dirección de tales organismos públicos, el accionar de los cuales pueden incluso entorpecer el proceso, sino del crecimiento económico y del avance tecnológico humano.[3]

Es discutible relacionar la globalización con una dimensión extra-económica o extra-tecnológica,[4] pero abarcaría cuestiones mundiales como: transporte, telecomunicaciones, cambio climático, imperialismo cultural, multiculturalismo, inmigración, incremento o decrecimiento de la calidad de vida.

Un término difícil de definir pero que, en cualquier caso, está determinado por dos variables:
  • Una se refiere a la globalización de carácter financiero que ha tenido lugar en el mundo al calor de dos fenómenos: los avances tecnológicos y la apertura de los mercados de capitales.
El Banco de Pagos Internacional ha estimado que las transacciones mundiales de dinero (en los distintos mercados de divisas) asciende a alrededor de 1,9 billones de dólares (cuatro veces el PIB español). Estos flujos de capitales han enriquecido y arruinado a muchos países, ya que la solvencia de sus divisas está en función de la entrada y salida de capitales. Y eso explica, en parte, crisis financieras como las de México, Rusia, o el sudeste asíático. De ahí que los movimientos contra la globalización hayan reivindicado el establecimiento de la llamada Tasa Tobin, que no es otra cosa que la creación de un impuesto que grave los movimientos de capitales.
  • La otra globalización, se trata de las transacciones de bienes y servicios que se realizan a nivel mundial.
En este caso, son los países pobres y los mayores productores de materias primas (que en muchos casos coinciden) los que reclaman apertura de fronteras, ya que tanto en Estados Unidos como en la UE existe un fuerte proteccionismo. Muchas ONG de las que se manifiestan contra la globalización quieren desarrollar el comercio, pero no los capitales.

El movimiento altermundista o antiglobalización es un movimiento social internacionalista formado por grupos activistas provenientes de diversas corrientes políticas y surgido como respuesta critica a la globalización "neoliberal" entre finales del siglo XX y principios del siglo XXI, entendida ésta como la progresiva concentración de poder económico por parte de oligarquías transnacionales facilitada por los gobiernos de turno. Existe cierta controversia sobre el término que define a éste movimiento. Sus partidarios prefieren el término "altermundismo" o "alterglobalización" para evitar definirse por oposición y porque el término "antiglobalización" contribuye a una imagen imprecisa y negativa. También es posible encontrar referencias al "Movimiento por la Justicia Global" o "altermundialismo" como otra denominación aceptada para este movimiento internacional.

Los activistas creen que la globalización es fuente de graves agresiones al medio ambiente, acentúa la precarización del trabajo asalariado, consolida un modelo de desarrollo económico insostenible y socava la democracia entre otros aspectos negativos. Políticamente se opone al propagandísticamente llamado pensamiento único "neoliberal" como única ideología de desarrollo. [1] Por ello sus conocidos lemas de "Otro mundo es posible" y "Un mundo donde quepan muchos mundos".