domingo, 31 de mayo de 2009

TIKEN JAH FAKOLY




Compromiso y amor puros por África

Cantante comprometido donde los haya, TIKEN JAH FAKOLY, alias Doumbia Moussa se ha erigido como la gran figura emergente del reggae africano, siguiendo la estela de su compatriota Alpha BLONDY.

TIKEN JAH FAKOLY es ante todo un cantante comprometido con su continente. Nunca se ha cortado a la hora de denunciar los abusos de los políticos y las manipulaciones de las multinacionales en África, y particularmente en su país Costa de Marfil, que ha vivido desde la caída del Presidente Houphouët Bouagny (figura del país que no duda tampoco en criticar, erosionando la imagen de Padre de la Nación que se cuidó de dejar) caos político, segregación racial, desorden público, decadencia económica, crisis de esperanza. Este compromiso abnegado le ha valido numerosos problemas y amenazas físicas, por no decir intentos de asesinato. Cuando se le quemaron su casa, decidió exiliarse.

Dio su vida al reggae y el reggae se le salvo su vida en más de una ocasión… Por ejemplo, cuando el General Robert Gueï decidió ir a por él. Gueï que logró hacer caer la dictadura de Donan Bedié y que se había comprometido a “limpiar la casa” cayó finalmente en las manos de las multinacionales mafiosas y acabó dando la espalda a su pueblo. En su canción Le Balayeur (“El barrendero barrido”), Tiken cuenta las esperanzas que había depositado en este político que acabó repitiendo los mismos errores que sus precededores. El reggae lo salvó porque su música había creado lazos de amistad y de respeto que las manigancias maquiavelicas no pudieron erosionar. Cuando el Presidente decidió hacerle callar, Tiken recibía entonces en su casa, a muchos militares cercanos a la guardia presidencial entusiastas de su reggae, que se habían convertidos en amigos del artista. Son ellos quienes le aconsejaron varias veces no dormir en casa cuando sabían que emisarios le esperaban para pegarle, atraparle o matarle. Fueron ellos quienes le aconsejaron de salir del país para protegerle. Tanta suerte no tuvo su amigo, el comediante Camara H, asesinado en 2003 y cuya muerte nunca ha sido aclarada. Muchos amigos cercanos y familiares cayeron entonces.

Muy crítico con todas los movimientos politizados que intentan dividir a los africanos, TIKEN JAH FAKOLI nunca se ha cansado de luchar contra el absurdo concepto de “Ivoirité” (Raza Marfileña), en un país creado por los colonos franceses hace poco más de un siglo, concepto que los políticos del país intentan recuperar para excluir de la política y del país a los vecinos de otros países cuando la región siempre ha vivido muchos movimientos de poblaciones y mucho mestizaje. Sus orígenes Manding (Malinke-Bambara), tienen mucho que ver con este mensaje transfronterizo. El pueblo Manding reinó durante la Edad Media Europea desde el Sahara hasta las fronteras del Océano Atlántico y del Níger, ocupando los territorios del actual Mali, Senegal, Costa de Marfil, Gambia, Guinea, Mauritania. Fakoli es el nombre de un antepasado de Tiken Jah (del lado de su madre) quien contribuyó en la decisiva batalla de Karina (año 1235) a la caída del Rey de los Chamanes Soumaoro Kanté, depositado por Soudjata Keita quien fundió el pacífico Imperio Manding. La Historia es una parte importante de los textos y del mensaje de TIKEN JAH FAKOLI quien afirma “creo que si el pueblo africano tiene conciencia de su historia, de sus derechos y deberes, se podría defender mejor”. En 1999, firma un disco cuyo título es Lección de Historias.

La religión es otra de las plagas actuales de África que quiere desmitificar. De religión islámica, TJF rehuye de la manipulación de las religiones para dividir. En la canción Allah, sueña con una religión pacífica y de convivencia. Recuerda en sus entrevistas que las religiones monoteístas fueron una importación de la colonización que no puede impedir la coexistencia que siempre ha marcado la historia de los pueblos africanos. En la canción Le Pays Va Mal (“El país está mal”), explica: “Antes no había ni cristiano ni musulmán Pero ahora todo está jodido. Los estudiantes están divididos Los militares están divididos Los profesores están divididos, Hasta las madres en los mercados están divididos…”

Tiken Jah Fakoly nos ofrece una crónica acertada de la situación africana a través de una música reivindicativa y festiva. Sus bases de reggae, dub, soukouss, unen Jamaica con África y aciertan en un mensaje universal. Nos acerca a la realidad de un continente castigado y acorralado por las grandes multinacionales que perpetran otro modelo de esclavitud ahora económica. En Y’en A Marre (“Estamos Hartos”), canta: “Tras la abolición de la esclavitud, Han creado la colonización Cuando hemos encontrado la solución, Han creado la Cooperación, Pero como denunciamos la situación, Han inventado la globalización, Y sin entrar en explicar la globalización, Es Babilonia que nos explota”.

TIKEN JAH FAKOLY no es su verdadero nombre. Si FakolY es un homenaje a su antepasado Manding, y Jah, un apodo que le pusieron de niño porque siempre pedía que le tradujeran las letras de Bob Marley, Tiken es la deformación del apodo “Tieni” en el idioma Manding que significa “agitado” y que le había dado su padre por las razones que todos imaginamos.

En su séptimo disco Coup de Gueule (“Grito”), colaboran Magyd Cherfi (ex-cantante de ZEBDA) quien participa a la escritura de Tonton d’Amérique (Tío de América), Mouss y Hakim (ex-cantantes de Zebda) quienes participan a la canción Où Tu Veux Que J’aille (dedicado al actual presidente Laurent MGbagbo quien estampilló TJF como “persona non-grata” en su propio país), Didier Awadi (Padre de los padres del hip-hop senegalés) y Positive Black Soul. Los músicos que participaron en sus precedentes discos siguen presentes, y en particular la magia percusionista del trío Dunbar, Shakespeare y Cheng y los teclados reggae de Tyrone Downie.

TIKEN JAH FAKOLY nos contagia su combate y nos enseña la historia de su pueblo, muy a menudo ignorada por Europa y América cuyos gobiernos cual que sea su color político y su afán “social” no han dudado sin embargo en dirigir desde hace más de un siglo y medio el destino de varios centenares de millones de personas para controlar la riqueza de su suelo, favoreciendo la corrupción, el hambre, la tortura, la dictadura, la discriminación, la explotación, las violaciones, la privación de libertades fundamentales, la negación de su cultura ancestral, la manipulación y el enrolamiento de sus juventudes,… Y sino que pregunten en África por la herencia de un llamado socialista François Mitterrand y por el papel de su hijo.

“Podemos perdonar, pero no vamos a olvidar” TJF

TJF nos pregunta como uno puede saber a dónde ir, si no sabe de dónde procede. Sus textos no proponen soluciones sino buenas preguntas. La solución está en las manos de las juventudes africanas y si se lo proponen, pueden lograr la paz y la armonía. Si se levanta la juventud africana, pueden lograr cosas muy importantes vaticina en la última canción de su último disco TIKEN JAH FAKOLI, como señal de esperanza; “Ça va faire mal” (“Va a ser fuerte”).

sábado, 30 de mayo de 2009

LA ILUSTRACIÓN


Es la ideología y la cultura elaborada por la burguesía europea en su lucha con el absolutismo y la nobleza. También puede ser definida como la culminación del racionalismo renacentista. Se trata de un fenómeno iniciado en Francia, que se va extendiendo por toda Europa a lo largo del siglo XVII. La Ilustración es la postura crítica que adopta la burguesía frente al orden establecido.Es la ideología y la cultura elaborada por la burguesía europea en su lucha con el absolutismo y la nobleza. También puede ser definida como la culminación del racionalismo renacentista. Se trata de un fenómeno iniciado en Francia, que se va extendiendo por toda Europa a lo largo del siglo XVII. La Ilustración es la postura crítica que adopta la burguesía frente al orden establecido.
El ideal de la Ilustración fue la naturaleza a través de la razón. En realidad no es más que el espíritu del Renacimiento llevado hasta sus últimas consecuencias, en manifiesta oposición con lo sobrenatural y lo tradicional.. El Ilustrado llegaba al amor al prójimo partiendo de la razón y no de la Revelación. La razón también podía llevarle a Dios creador del orden universal o bien en no creer en principio Supremo alguno. Por ello, la mayoría de los ilustrados eran deístas o sencillamente ateos. La Ilustración tomó el nombre de Enciclopedia en Francia y en los países latinos, y el de Aufklärung en las naciones germánicas.

EL RACIONALISMO  

Sin duda, el vocablo más utilizado en el siglo XVIII en literatura, filosofía y ciencia, es el de “racional”.. Los intelectuales de éste siglo dieron a su época en nombre de “siglo de las luces”, refiriéndose a las luces de la lógica, de la inteligencia, que debía iluminarlo todo. 

Se da enorme importancia a la razón: el hombre puede comprenderlo todo a través de su inteligencia; sólo es real lo que puede ser entendido por la razón. Aquello que no sea racional debe ser rechazado como falso e inútil. 

Este racionalismo llevó a la lucha contra las supersticiones, por eso en este siglo termina la denominada “caza y quema de brujas”. 

En el campo de la religión, la postura racionalista hizo que apareciese el deísmo: la mayor parte de los ilustrados son deistas, que afirman la existencia de un Dios creador y justo, pero consideran que el hombre no puede entrar en contacto con la divinidad, y por tanto no sabe nada de ella. 

De acuerdo con esto, los deistas rechazan las religiones reveladas, pero al mismo tiempo practican la tolerancia religiosa, pues si todas las religiones valen lo mismo, todas deben ser permitidas.

BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD   

Se considera que la Naturaleza ha creado al hombre para que sea feliz. Pero de acuerdo con la mentalidad burguesa, esta felicidad para que sea auténtica debe basarse en la propiedad privada, la libertad y la igualdad. 

Cuando los ilustrados citan la igualdad, no se refieren a la igualdad económica, sino a la política y legal: igualdad ante la ley. 

CREENCIA EN LA BONDAD NATURAL DEL HOMBRE
 
Los filósofos de la época piensan que el hombre es bueno por naturaleza. 

EL OPTIMISMO  

El hombre del siglo XVIII piensa que la naturaleza es una especie de máquina perfecta que lo hace todo bien.; hay motivos, por tanto, para sentirse optimista. Por otro lado, se considera que la historia supone la evolución progresiva de la humanidad, es decir, que el hombre con el transcurso de los siglos se va perfeccionando continuamente; así llegará el momento en que se logrará construir la sociedad perfecta, una especie de paraíso en la tierra. 

EL LAICISMO  

La Ilustración es la primera cultura laica de la historia de Europa; cultura al margen del cristianismo, y en algunos aspectos anticristiana.. Esto tiene su explicación en cierto rechazo por parte de la Iglesia, de la forma de vida burguesa. La burguesía constituye una clase que, desde su aparición, vive del comercio, del préstamo con interés y del lucro. Todavía en el siglo XVIII nos encontramos con teólogos que consideraban al préstamo con interés como usura; con moralistas que seguían hablando de ganancias ilícitas y, con sacerdotes que predicaban que era más fácil salvarse a un hombre dedicado al ocio, que no al comerciante.  

Las virtudes cristianas son transformadas en virtudes laicas; los ilustrados nunca hablan de caridad (amor al prójimo por amor a Dios), sino que emplean la palabra filantropía (amor al hombre por el hombre mismo).El carácter no religioso de la Ilustración se nota también en las lecturas de la época: en el siglo XVII los libros que más se editaban eran las vidas de santos y las obras de piedad; en cambio en el siglo XVIII las obras más editadas son de filosofía, ciencias naturales y apenas libros religiosos.  


miércoles, 27 de mayo de 2009

Greguerías de Ramón Gómez de la Serna


La greguería es el atrevimiento a definir lo que no puede definirse, a capturar lo pasajero, a acertar o a no acertar lo que puede no estar en nadie o puede estar en todos. Es  la flor de todo lo que queda, lo que vive, lo que resiste más al descreimiento.

GREGUERIAS

Era tan moral que perseguía las conjunciones copulativas

Si te conoces demasiado a ti mismo, dejarás de saludarte

La cabeza es la pecera de las ideas

Escribir es que le dejen a uno llorar y reír a solas.

Al caer la estrella se le corre un punto a la media de la noche.

Trueno: caída de un baúl por las escaleras del cielo.

Carterista: caballero de la mano en el pecho... de otro.

El cometa es una estrella a la que se le ha deshecho el moño.

La B es el ama de cría del alfabeto.

Los tornillos son clavos peinados con la raya al medio.

El amor nace del deseo repentino de hacer eterno lo pasajero.

La ametralladora suena a máquina de escribir de la muerte.

La lagartija es el broche de las tapias.

Los recuerdos encogen como las camisetas.

La felicidad consiste en ser un desgraciado que se sienta feliz.

Aburrirse es besar a la muerte.

Sobre las hojas grises de los olivos gravita aún el polvo que levantaron los carros romanos y las diligencias.

Los monos no encanecen porque no piensan.

El agua se suelta el pelo en las cascadas.

El niño intenta extraerse las ideas por la nariz.

El desierto se peina con peine de viento; la playa con peine de agua.

En la noche helada cicatrizan todos los charcos.

El saltamontes es una espiga escapada que ha comenzado a dar brincos.

El escritor quiere escribir su mentira y escribe su verdad.

Me movía y hacía gestos frente al espejo, pero me reflejaba inmóvil. ¡El espejo se había quedado paralítico!

No se deben dejar las tijeras abiertas porque así podrán cortar el hilo del destino.

El libro es el salvavidas de la soledad.

La muerte es hereditaria.

El perfume es el eco de las flores.

El libro es un pájaro con más de cien alas para volar.

Los que matan a una mujer y después se suicidan debían variar el sistema: suicidarse antes y matarla después.

La prisa es lo que nos lleva a la muerte.

En cada día amanece todo el tiempo.

No importa que nuestro vaso sea pequeño, pues lo importante es que la botella esté llena.

A un mentiroso sólo lo cura un sordo.

La timidez es como un traje mal hecho.

El cerebro es un paquete de ideas arrugadas que llevamos en la cabeza.

El filósofo antiguo sacaba la filosofía ordeñándose la barba

A cada disparo recula el cañón, como asustado por lo que acaba de hacer.


domingo, 24 de mayo de 2009

Heinrich Heine. Sueños

Soñé una vez con ardientes amores
con bellos bucles, mirtos y resedas
dulces labios y palabras acerbas
tristes melodías de tristes canciones.

Disperso e inerte ha mucho está mi sueño

disperso está ya el más querido en sueño
sólo queda en mí lo que algún día
con indómito ardor vertí en tiernas rimas.

¿Quedas tú, huérfana canción?

Disípate igual y busca el sueño que ha mucho perdí
y si lo encuentras salúdalo por mí.
A la volátil sombra le envío un soplo volátil.

sábado, 23 de mayo de 2009

Monte Saint-Michel: un lugar mágico


Sorprendidos, desde su mirador, asistimos maravillados a la subida de la marea. Absortos, vemos como en pocos minutos el mar se adentra en la tierra, inundándola; como el agua se desliza cubriendo unas “playas” embarradas y cómo centímetro a centímetro la fuerza poderosa del mar se acerca hasta los mismos pies del monte sobre el que se levanta majestuosa la Abadía de San Miguel. Nuestra mirada se pierde en aquel mar atlántico, que en breves minutos ha convertido un inmenso llano de color marrón, en un azul intenso y profundo.

El Monte Saint-Michel es una comuna francesa del departamento de la Mancha en la región de Baja Normandía. Situado sobre un promontorio rocoso en el estuario del río Couesnon, debe su nombre a la abadía consagrada al culto del arcángel Saint Michel (San Miguel) y cuyo nombre en latín durante la Edad Media era «Mons Sancti Michaeli in periculo mari». Esta isla es igualmente el centro natural, a falta de ser el centro geográfico, del pueblo de Monte Saint-Michel, perteneciente al cantón de Pontorson, en el departamento francés de la Mancha.

La arquitectura prodigiosa del monte Saint-Michel y su bahía lo hacen el sitio turístico más concurrido de Normandía y uno de los primeros de Francia, con unos 3.200.000 visitantes cada año. Una estatua de San Miguel colocada en la cumbre de la iglesia abacial se erige a 170 metros por encima de la orilla. Los numerosos edificios del lugar son clasificados, individualmente, en calidad de monumentos históricos (la iglesia parroquial desde el 1909, por ejemplo) o inscritos en el inventario suplementario de los monumentos históricos.

Declarado monumento histórico en 1862, el Monte Saint-Michel figura desde 1979 en la lista del patrimonio mundial de la Unesco. En la declaración de la UNESCO están incluidos también la bahía y el antiguo molino de Moidrey, situado a unos cuatro kilómetros tierra adentro

Geografía

El monte Saint-Michel está situado a 48°38'10" de latitud norte y a 1°30'40" de longitud oeste, bañando su bahía el océano Atlántico. El islote tiene cerca de 960 metros de circunferencia y es de una superficie de aproximadamente 280 hectáreas, mientras que el peñasco se eleva a 92 metros de altitud.

El bosque de Scissy y la invasión del mar

En tiempo de los galos, el monte Saint-Michel, igual que el peñasco de Tombelaine vecino, se elevaban "en medio del bosque de Scissy, porque en aquella época, la orilla rodeaba Chausey, a más de 48 kilómetros de distancia". Este bosque de Scissy probablemente es un mito y no hay ninguna prueba de su existencia.

El nivel del suelo cercano quizás se hundió, engullendo el bosque de Scissy a partir del siglo III; según un manuscrito del siglo XV, la marea de equinoccio de 709 fue particularmente violenta y dio el golpe de gracia al bosque.

Las crecidas de los ríos

El monte sufrió luego por las crecidas de los ríos que inundaban la bahía del monte Saint-Michel, sean el Sélune, el Sée y, sobre todo, el Couesnon que, marcando la frontera entre Normandía y Bretaña, se puso repentinamente en el siglo XV a fluir al oeste del monte, haciendo así pasar a este último a Normandía.

Todavía esto es una leyenda que divierte a los habitantes fronterizos; actualmente Couesnon no define la frontera entre Normandía y Bretaña, frontera que se sitúa a algunos kilómetros al oeste de Couesnon. Un viejo dicho local recuerda este acontecimiento: «Le Couesnon dans sa folie mît le mont en Normandie»

Las mareas

Las mareas espectaculares de la bahía contribuyeron mucho a hacer del monte una fortaleza inexpugnable. Durante siglos únicamente era accesible por vía terrestre en los momentos de marea baja, y por vía marítima cuando la marea era alta. Actualmente se puede acceder a la abadía en todo momento gracias a la carretera que lleva a los pies de la roca.

El dique

Al filo de los años, la bahía del monte Saint-Michel estuvo sujeta a la polderización por parte de sus propietarios ribereños. La acción más notable en este sentido fue la construcción en 1880 de un dique insumergible por los "Caminos, Canales y Puertos", a pesar de la oposición de autoridades diversas. Este dique precipitó el enarenamiento de la bahía, y convenía demolerlo, con el fin de parar este enarenamiento que amenazaba la insularidad del monte. Un nuevo proyecto para desarenar la bahía está en curso, y entre otras cosas la carretera será reemplazada por un puente.

Historia

Los druidas

Algunas tribus célticas ocuparon el bosque de Scissy en los alrededores del monte Saint-Michel y se acercaban a él para entregarse a sus cultos druídicos. Según el abad Gil Deric, historiador bretón del siglo XVIII, el peñasco fue dedicado bajo el nombre de "Mi vel Tumba Beneni", "Monte o Tumba de Belenus", el dios galo del sol. En estos tiempos ya existía un gran megalito, y los galos emplazaron un cementerio a su alrededor.

Los romanos

Los romanos lo denominaron Puerto Hércules. y con su llegada provocaron la construcción de vías romanas que surcaban la Armórica, y una de ellas, que unía Dolo con Fanarfmers, pasaba al oeste de Mons Belonus; sin embargo, debió ser desplazada hacia el este con la invasión del mar, que acabó por hacerla desaparecer, uniéndose con la vía que pasa por Avranches.

Comienzos de la era cristiana

El cristianismo hizo su aparición en Armórica hacia el siglo IV.El primer oratorio, dedicado a San Esteban, fue elevado a media altura en el Monte Tumba. Luego el segundo en honor de San Sinforiano (el primer mártir de las Varas) se erigió al pie del peñasco, de estilo merovingio. Unos ermitaños velaban sobre los lugares y eran abastecidos por el cura de Astériac (Beauvoir).

Los orígenes de la abadía actual deben situarse en torno a los siglos VIII o IX. Según la leyenda, en 708, un obispo de Avranches llamado Aubert habría construido un oratorio dedicado al arcángel San Miguel, tras habérselo pedido personalmente el arcángel en tres apariciones sucesivas.

Fundación de la abadía benedictina en el año 966

El reinado de Carlomagno aportó a Neustria una era de estabilidad, que terminó con la muerte del Emperador, dando lugar a un período de anarquía y de grandes desórdenes, particularmente con las invasiones de los normandos, especialmente Rollon que devastó la región en 875.

El tratado de Saint-Clair-sur-Epte (912) le dio a Rollon la legitimidad, elevándolo en calidad de conde de Ruán, con la condición de convertirse al cristianismo. Tras este hecho, reparó el mal que había causado en el momento de sus pillajes y compensó ricamente a los monjes que había ahuyentado. Su hijo, Guillermo Longue-Épée, le sucedió en 917 y fue igual de generoso con los monasterios, hasta su asesinato en 942. Su nieto, Ricardo I "Sin Miedo", se indignó en el momento de sus peregrinaciones frecuentes al Monte por la pasividad de los canónigos que delegaban su culto a pasantes asalariados. Obtuvo entonces del papa Juan XIII un permiso a través del cual se consagró en la autoridad para poner orden.  En los subterráneos de la abadía se han encontrado restos megalíticos de los celtas. En el siglo XI sólo había una cincuentena de monjes, que son los encargados de construir albergues para los peregrinos.

Siglo XIII

En 1204, guerreros bretones dirigidos por Guido de Thouars incendiaron el Monte Saint-Michel. El rey Felipe Augusto II dio una buena cantidad de dinero para la reconstrucción del monasterio. El nuevo monasterio de la Maravilla fue terminado en 1228 en estilo normando. En este siglo, las luchas entre bretones, normandos e ingleses provocaron la destrucción de los albergues, lo que da lugar a que se fortifique el enclave para que no vuelva a ocurrir.

Guerra de los Cien Años

Se mantuvo inexpugnable, ya que los ingleses no pudieron conquistarla a pesar de sus continuos ataques. El estilo gótico flamígero prolifera en las construcciones de esta época. Hay una crisis económica y la abadía entra en ruina.

Siglos XVII y XVIII

En 1622 miembros de la heterodoxa congregación de San Mauro hacen renacer el enclave gracias a sus reconstrucciones, que dan como consecuencia que vuelva a haber peregrinaciones. Los miembros de grupos esotéricos dedicados a la alquimia y a los avances científicos se reúnen aquí. La casa real francesa vuelve a abandonar el lugar a causa de la recomendación de los más conservadores de la Iglesia. Sólo se encontraban una docena de monjes y muchos edificios amenazaban ruina.

Las prisiones de la abadía

En 1791, los últimos benedictinos dejan la abadía a consecuencia de la Revolución Francesa. Se hace entonces una prisión donde son encarcelados, desde 1793, más de 300 sacerdotes que niegan la nueva constitución civil del clero.

Un dispositivo de telégrafo óptico (sistema de Chappe) estuvo instalado sobre la cumbre del campanario en 1794, haciendo así del Monte Saint-Michel un eslabón de la línea telegráfica París-Brest. En 1817, en respuesta a las numerosas modificaciones efectuadas por la administración penitenciaria, la hostelería edificada por Robert de Torigni es demolida.

Viollet-le-Duc visita el monte en 1835. Después de la detención de socialistas en el Monte (Martín Bernard, Barbès y Auguste Blanqui), artistas diversos, entre ellos Víctor Hugo, denuncian la abadía-prisión. La prisión fue cerrada en 1863 en respuesta a un decreto imperial.





miércoles, 20 de mayo de 2009

Mario Benedetti


El mar

¿Qué es en definitiva el mar?
¿por qué seduce? ¿por qué tienta?
suele invadirnos como un dogma
y nos obliga a ser orilla

nadar es una forma de abrazarlo
de pedirle otra vez revelaciones
pero los golpes de agua no son magia
hay olas tenebrosas que anegan la osadía
y neblinas que todo lo confunden

el mar es una alianza o un sarcófago
del infinito trae mensajes ilegibles
y estampas ignoradas del abismo
trasmite a veces una turbadora
tensa y elemental melancolía

el mar no se avergüenza de sus náufragos
carece totalmente de conciencia
y sin embargo atrae tienta llama
lame los territorios del suicida
y cuenta historias de final oscuro

¿qué es en definitiva el mar?
¿Por qué fascina? ¿por qué tienta?
es menos que un azar / una zozobra /
un argumento contra dios / seduce
por ser tan extranjero y tan nosotros
tan hecho a la medida
de nuestra sinrazón y nuestro olvido

es probable que nunca haya respuesta
pero igual seguiremos preguntando
¿qué es por ventura el mar?
¿por qué fascina el mar? ¿qué significa
ese enigma que queda
más acá y más allá del horizonte?

viernes, 15 de mayo de 2009

Crisis del 29


La "gran depresión" económica que se generalizaría a partir de 1929 destruiría "el espíritu de Locarno" y propiciaría que la inseguridad, la violencia y la tensión volvieran a caracterizar las relaciones internacionales. Lo que en 1928 era impensable, la posibilidad de una nueva guerra mundial -como mostraba que un total de 62 Estados ratificasen el pacto Briand-Kellogg-, resultaría casi inevitable en unos pocos años.
La crisis económica mundial fue precipitada por la crisis de la economía norteamericana, que comenzó en 1928 con la caída de los precios agrícolas y estalló cuando el 29 de octubre de 1929 se hundió la Bolsa de Nueva York. Ese día bajaron rápidamente los índices de cotización de numerosos valores -al derrumbarse las esperanzas de los inversores, después que la producción y los precios de numerosos productos cayeran por espacio de tres meses consecutivos- y se vendieron precipitadamente unos 16 millones de acciones. Las causas últimas de la crisis norteamericana fueron, de una parte, la contracción de la demanda y del consumo personal, los excesos de producción y pérdidas consiguientes (por ejemplo, en el sector automovilístico y en la construcción) y la caída de inversiones, propiciada por la caída de precios; y de otra, la reducción en la oferta monetaria y la política de altos tipos de interés llevadas a cabo por el Banco de la Reserva Federal desde 1928 para combatir la especulación bursátil. En cualquier caso, el producto interior bruto norteamericano cayó en un 30 por 100 entre 1929 y 1933; la inversión privada, en un 90 por 100; la producción industrial, en un 50 por 100; los precios agrarios, en un 60 por 100, y la renta media en un 36 por 100. Unos 9.000 bancos -con reservas estimadas en más de 7.000 millones de dólares- cerraron en esos mismos años. El paro, que en 1929 afectaba sólo al 3,2 por 100 de la población activa, se elevó hasta alcanzar en 1933 al 25 por 100 de la masa de trabajadores, esto es, a unos 14 millones de personas.
Como consecuencia, Estados Unidos redujo drásticamente las importaciones de productos primarios (sobre todo, de productos agrarios y minerales procedentes de Chile, Bolivia, Cuba, Canadá, Brasil, Argentina y la India), procedió a repatriar los préstamos de capital a corto plazo hechos a países europeos y sobre todo a Alemania, y recortó sensiblemente el nivel de nuevas inversiones y créditos. La dependencia de la economía mundial respecto de la norteamericana era ya tan sustancial (sólo en Europa los préstamos norteamericanos entre 1924 y 1929 se elevaron a 2.957 millones de dólares); y las debilidades del sistema internacional eran tan graves (países excesivamente endeudados y con fuertes déficits comerciales, grandes presiones sobre las distintas monedas muchas de ellas sobrevaloradas tras el retorno al patrón-oro, numerosas economías dependientes de la exportación de sólo uno o dos productos) que el resultado de la reacción norteamericana fue catastrófico: provocó la mayor crisis de la economía mundial hasta entonces conocida. El valor total del comercio mundial disminuyó en un solo año, 1930, en un 19 por 100. El índice de la producción industrial mundial bajó de 100 en 1929 a 69 en 1932.
Aunque con las excepciones de Japón y de la URSS la crisis golpeó en mayor o menor medida a la totalidad de las economías, fue en Alemania donde sus efectos fueron particularmente negativos. La economía alemana no pudo resistir la retirada de los capitales norteamericanos y la falta de créditos internacionales. El comercio exterior se contrajo bruscamente. La producción manufacturera decreció entre 1929 y 1932 a una media anual del 9,7 por 100. Los precios agrarios cayeron espectacularmente. La producción de carbón descendió de 163 millones de toneladas en 1929 a 104 millones en 1932; la de acero, de unos 16 a unos 5, 5 millones de toneladas. El desempleo que en 1928 afectaba a unas 900.000 personas, se duplicó en un año y en 1930 se elevaba ya a 3 millones de trabajadores. Las medidas tomadas por el gobierno del canciller Brüning, formado el 30 de marzo de 1930, tales como elevación de impuestos, reducción del gasto público y de las importaciones, recortes salariales y mantenimiento del marco -medidas pensadas para impedir una reedición de la crisis de 1919-23 y para que Alemania pudiese hacer frente al plan Young-, resultaron a corto plazo muy negativas. La contracción de la demanda que provocaron hizo que el desempleo se elevara a la cifra de 4,5 millones en julio de 1931 y a 6 millones al año siguiente (aunque es posible que, con más tiempo, pudieran haber dado resultados positivos: a principios de 1933, se apreciaban ya signos de reactivación).
El pánico financiero y bancario norteamericano se contagió a Europa. Los banqueros franceses -los Rothchilds, principalmente- retiraron los créditos concedidos al banco austríaco Kredit Anstalt, que quebró y arrastró a la quiebra a numerosos bancos de Austria, Hungría y Polonia. Como también se señaló al hablar de la dictadura nazi, los bancos alemanes, por temor a quiebras en cadena ante la huída masiva de capitales, cerraron entre el 13 de julio y el 5 de agosto de 1931. La libra fue sometida a fortísimas presiones de los especuladores internacionales: Gran Bretaña decidió en septiembre de 1931 abandonar el patrón-oro y devaluar la libra en un 30 por 100, decisión que obligó a su vez a otros países a reforzar las políticas deflacionistas ya adoptadas por sus gobiernos respectivos.
Estos -Hoover en Estados Unidos; MacDonald en Gran Bretaña; Brüning en Alemania; Herriot en Francia- hicieron lo que la ortodoxia económica prescribía para hacer frente a situaciones de crisis: reducciones del gasto público, políticas de equilibrio presupuestario, aumentos de impuestos, reducción de costes salariales, limitación de importaciones vía elevación de aranceles y rígidos controles de los cambios. Como Keynes demostraría poco después en su Teoría general (1936) ya citada, la ortodoxia estaba equivocada, y probablemente sólo la intervención de los gobiernos estimulando la inversión y la demanda -tesis keynesiana- pudo haber generado crecimiento económico y empleo.
Fue cierto, con todo, que el resultado de la aplicación de las recetas clásicas no fue totalmente negativo. Hacia 1933, algunas economías parecían ya camino de su recuperación, y para entonces lo peor de la depresión había pasado. Pero los efectos a corto plazo fueron devastadores. Primero, el desempleo alcanzó cifras jamás conocidas: 14 millones en Estados Unidos, 6 millones en Alemania, 3 millones en Gran Bretaña y cifras comparativamente parecidas en numerosísimos países. Segundo, la crisis social favoreció el extremismo político. El temor real o ficticio al avance del comunismo y de la agitación revolucionaria provocó en muchos países el auge de movimientos de la extrema derecha y en algunos, como en los Balcanes y en los Estados bálticos, la implantación de dictaduras fascistizantes. Peor aún, la crisis contribuyó decisivamente al colapso de la República de Weimar y a la llegada de Hitler al poder. Tercero, la crisis económica provocó fuertes tensiones en las relaciones comerciales internacionales al recurrir los gobiernos a medidas proteccionistas para defender las economías nacionales. Estados Unidos impuso el 17 de junio de 1930 el arancel (Hawley-Smoot) más alto de su historia. En mayo de 1931, Francia introdujo el sistema de "restricciones cuantitativas" a las importaciones, un sistema de cuotas sobre unos 3.000 productos de importación. Gran Bretaña impuso en 1932 un impuesto del 10 por 100 sobre todas las importaciones; en la conferencia de Ottawa (21 de julio a 20 de agosto de 1932), los países de la Commonwealth aprobaron el principio de "preferencia imperial", por el que determinados productos coloniales entrarían en Gran Bretaña sujetos a cuotas pero sin recargos arancelarios, y los productos industriales británicos gozarían de beneficios para su exportación a las colonias.